¿Se puede importar mercancía de Asia sin morir en el intento?

Con el auge de las empresas de Ecommerce, se han multiplicado los emprendedores que están montando negocios por su cuenta para importar productos de Asia y venderlos en España, con el consecuente margen de beneficio.

Uno de los primeros problemas con los que se encuentran cuando deciden buscar un proveedor fuera de las conocidas plataformas de ecommerce, es que se tienen que buscar la vida para importar en España dicha mercancía.

El emprendedor que monta estas empresas, normalmente, no sabe nada de aduanas, comercio internacional, aranceles o documentaciones, porque hasta entonces la plataforma se ha encargado de todos estos trámites.

Es momento entonces de bucear por Internet buscando los conocimientos que necesitamos para importar de Asia sin morir en el intento.

Voy a tratar de dar aquí una serie de consejos y pautas obtenidas tras varios años de experiencia en comercio internacional, sin intención de sentar cátedra sobre el tema, sino sólo dar una base para que podamos arrancar.

1er paso. Buscar el proveedor adecuado

Puede parecer una verdad de Perogrullo, pero si lo que queremos es importar desde el país de origen, lo primero que debemos asegurarnos es de que el proveedor tenga licencia de exportador.

Realizando contrato con el proveedor

Todas las empresas productoras de China, por ejemplo, no pueden exportar sus productos fuera del país, por lo que es muy importante que el proveedor tenga todas las documentaciones en regla para que la mercancía no se quede parada en la aduana de salida.

El idioma internacional en el comercio es el inglés, así que si no eres un especialista en idiomas asiáticos, búscate un proveedor que sea capaz de entenderte en inglés. Todas las documentaciones, de las que hablaremos más tarde, y contratos deberán ir en inglés para evitarnos sustos de última hora.

Otro tema importante a la hora de importar de asia es acordar es la forma de pago. Al inicio de las operaciones seguramente nos van a exigir pago por adelantado, lo que implica un gran riesgo por nuestra parte, pero según vayan fluyendo los negocios, se podrá revisar y cambiar a otra forma de pago diferido que tenga menos riesgo para el comprador y sea mejor en términos financieros.

2do paso. Elegir un transitario

Cuando importamos mercancía a gran escala (a partir de un pallet), no es conveniente usar servicios de Courier, ya que los costes se disparan.

Entonces es necesario buscar a una empresa que nos pueda hacer el tránsito desde el país de origen hasta España. Estas empresas se llaman transitarios o forwarders.

También podemos delegar esta responsabilidad en el proveedor, pero si nuestra intención es hacer importaciones periódicas, lo más conveniente es encargarnos nosotros y negociar tarifas con los transitarios.

Estas reglas de carga se acuerdan mediante los famosos INCOTERMS, que, de una manera muy resumida, no son más que reglas donde reflejamos hasta que punto del tránsito se hace cargo el vendedor (en coste y propiedad). A partir de ese punto es el comprador quien los adquiere.

No me voy a extender con los INCOTERMS, que darían para una entrada mucho más larga, sino que voy a destacar los más usados para importar de Asia (y que los eruditos en Incoterms me perdonen):

  • FOB o FCA: Básicamente el vendedor lleva la carga hasta el puerto/aeropuerto de su país.
  • CIF o CFR: El vendedor se hace cargo también del transporte principal, ya sea marítimo o aéreo.
Incoterms 2020

Acordar previamente la forma de envío, es vital ya que si el proveedor nos vende en términos CIF repercutirá el coste del transporte y seguro de mercancías en el precio de los productos. Si finalmente asumimos nosotros el coste de transporte, estaríamos asumiendo costes que no nos corresponden.

Lo mejor es dejarse aconsejar por el transitario, que es el experto en estos temas.

3er paso. Los trámites necesarios y el viaje de la mercancía

Una vez que el proveedor nos ha fabricado nuestro producto, hemos acordado la forma de carga, la forma de pago y hemos seleccionado el transitario, todo está listo para que nuestra preciada caga recorra medio mundo hasta nuestro almacén.

El proveedor mueve la carga hasta el puerto/aeropuerto de origen y realiza todos los trámites necesarios para que la carga pueda ser exportada de su país.

Deberá entregar al transitario, tanto si lo contrata él como si lo hace el comprador, la siguiente documentación:

  • Factura comercial: Documento con todos los artículos valorados en las cantidades enviadas.
  • Packing list o lista de empaque: Documento con todos los detalles de como viene empaquetada la carga a nivel de cajas y pallets.
  • Otros documentos como Certificado de Origen, Certificado Fitosanitario… si fueran necesarios en el país de destino. Esta información nos la puede dar en transitario.

Con estos documentos, el transitario emite otro documento muy importante llamado Conocimiento de Embarque, Bill of Lading (B/L) o Airway Bill (AWB), si es transporte es marítimo o aéreo respectivamente. Este documento certifica que la mercancía ha sido cargada y en el caso del B/L certifica también la propiedad de la carga.

Hay varias modalidades de B/L, pero de una manera muy resumida diremos que es imprescindible tener el original para que el transitario nos entregue la carga una vez despachada la mercancía.

También es necesaria la contratación de un seguro internacional de mercancías por parte del vendedor o del comprador, según el Incoterm acordado.

4to paso. Despacho de aduanas y entrega de la carga

Cuando la carga llega al puerto/aeropuerto del país de destino es necesario realizar un trámite muy importante, el despacho de aduanas.

Este trámite consiste en declarar las mercancías que van a entrar con sus correspondientes códigos arancelarios (código que identifica universalmente el tipo de mercancía). Este trámite lo suele realizar en agente aduanero del transitario, aunque también puede ser un agente externo.

En él aparerán los impuestos que debemos pagar a Hacienda. Son principalmente dos:

Paralelamente al despacho, se llevan cabo en el puerto todas las inspecciones de seguridad y sanitarias que marque la ley para poder importar.

Si todo va bien, la mercancía será despachada con éxito y podremos retirarla del puerto, tras facilitar el B/L original endosado (firmado y sellado por detrás) al transitario.

Contrataremos un transporte hasta el almacén, o lo hará el mismo transitario si así lo hemos acordado y ya tendremos la mercancía en nuestras manos.

Todo este proceso, que explicado así puede parecer sencillo, se puede complicar mucho si las documentaciones no están bien hechas, el proveedor no es serio o el transitario esté elegido por precio en vez de por calidad.

Así que respondiendo a la pregunta del enunciado, sí se puede importar de Asia sin morir en el intento, pero con las tareas bien hechas.

Si quieres más información, no dudes en consultar la sección de Bibliografía.


OTROS ARTÍCULOS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.